SITIO de MARIA ELENA SOFIA

Mario A. Zambelli




HISTORIA ARGENTINA DESDE LA PAMPA. MARIO ZAMBELLI.

Contacto: mazamb2006@yahoo.com.ar
 


     Esta publicación tiene como línea argumental hacer conocer al lector la historia de la Nación Argentina desde la Pampa como la he leído, y en su momento la vinculación de ésta con el partido de Lobos provincia de Buenos Aires.

Para conocer el porqué de esta idea es necesario remitirme al pasado personal y de paso hago conocer aquí, los datos del autor.

La lectura de la historia nacional ha provocado desde siempre en mí, una emoción que me embarga en tal grado, que me aísla del medio circundante transformando al lugar en que me encuentro, en el escenario donde se desarrollan los hechos objeto de la lectura, y cuya amplitud no va más allá de la penumbra del lumbre de la lámpara con que ilumino el libro. La mente ensaya una y otra vez los acontecimientos leídos y los ve representados en esos momentos.

Desde el fondo de las sombras hasta el fulgor cercano a la lámpara entran y salen los personajes históricos como en escena teatral. Vestidos como los enseña el relato, diciendo las frases nacidas de sus propias cartas, de sus respuestas y contra respuestas, contratos, y tratados. Ubicando a mi asiento en la localidad más preferencial de la maravillosa escena teatral, otrora real. Llevando mi emotividad a la mayor expresión de los más distintos sentimientos accesibles al ser humano.

He sido formado en el Colegio San José de Balvanera, fundado por los padres Bayoneses, (1857) de la orden de los Betarramitas habiendo egresado en el año l963, y obtenido el título de abogado en el año 1970. Dediqué toda mi vida al ejercicio de esta profesión que amo. Hoy me encuentro en edad jubilatoria y mi familia se compone de cuatro hijos y tres nietos y a ellos he dedicado este libro.

He admirado y admiro a cada uno de los autores que he leído.

Nunca escribí un libro. Contra miles de escritos judiciales.

     (...)

     Sólo escribiré sobre lo que he leído.
    Tampoco supone que lo no tratado en este libro significa categorizar en más o en menos la importancia de el o los hechos que no están tratados; sólo significa que no lo he leído. Incorporo láminas ilustrativas de tratados y mapas referidos a los temas transmitidos, ellos me han otorgado una mejor comprensión de las situaciones de hecho; los que en la prosa son puramente ideales, tanto en el fondo de la cuestión, cuanto en sus formas del tiempo de aquello que está en tratamiento. En las formas me ha ayudado a comprender mejor la historicidad del momento de la ocurrencia. Sé que para la mejor y alta cátedra las láminas no hacen falta, pero para mi nivel: me hacen falta. Lo mismo que me hace falta mantener un orden descriptivo y además este debe ser cronológico, empalmando en materia y tiempo con el próximo objeto del relato histórico, para no perderme y no perder al lector.
     Sólo transmito lo que he leído, y lo hago de una forma descarnada. No tengo apasionamientos respecto de tal o cual personaje de la historia, ni tampoco respecto de sus ideas. No soy investigador, apenas un lector apasionado. Que recopiló algunas de sus lecturas y las ofrece.
     Diré para ejemplificar que fui mil veces “rosista”, y otras mil no lo fui.
    No lo fui cuando me enteré que no había cumplido el Tratado del Cuadrilátero por las de él, sino que había solicitado la hacienda a sus convecinos. Que arrió la tropa hasta el límite con Santa Fe, y luego les pasó el gasto del arreo a sus vecinos.
    Tampoco lo fui cuando me enteré que cerró la Universidad de Buenos Aires. Y en cambio sí lo fui en la Vuelta de Obligado y en Punta Quebracho. Y no lo fui cuando me anoticio que adjudicó su victoria a los intereses de la Confederación cuando en realidad la lucha fue por sus intereses.
     No son más que lecturas de lo inmodificable, pero como ya lo dije me embargan de un sentimiento de nacionalidad que me resulta imprescriptible, porque se va retroalimentado cada vez que memoro las escenas que pasaré a contarles a continuación.

     (del Prólogo)