SITIO de MARIA ELENA SOFIA

Pedro Salvador Elizalde








La Tierra y el porvenir... y palabras. Relatos, ensayo, dramaturgia. Pedro Salvador Elizalde.

Contacto con el autor: elizaldesalvador@yahoo.com.ar





Entre La tierra y el porvenir está la semilla, y está la raíz. Y estas conforman en parte las palabras de este libro de Salvador Elizalde.

Existe a mi entender una clase de autores a los que llamo necesarios, porque mientras aquella minoría encumbrada, mediática y de pronto afortunada disfruta temporalmente del conocimiento del público, existe de manera casi subterránea este tipo de escritores, los autores pueblerinos y provincianos, que se interesan, sin ir más lejos ni complicarse en caminos metafísicos, en la vida de la gente. La vida de la gente, sus historias, su manera de hacer las cosas, sus danzas, sus comidas, su pueblo, sus preocupaciones. Digo subterráneos porque sus obras no se ven en las grandes vidrieras, y sin embargo son esenciales…porque allí está la semilla.

La realidad cambia a nuestro alrededor, rápidamente y de manera brutal, ahí donde ahora vemos las nuevas imágenes y construcciones que ha traído el progreso, habita la nostalgia. Un día, tal vez en el futuro, necesitaremos estas historias, que ahora nos parecen más cercanas, realidades que hemos visto pasar más o menos recientemente. Las necesitaremos para conocernos, para saber quiénes somos, como cuando en una reunión aparecen los tíos o la abuela con un álbum de viejas fotografías, y nos van señalando y nombrando a esa gente desconocida que posa en las fotos y son nuestros ancestros. Porque debemos saber sus nombres, si fueron agricultores, músicos o relojeros. Si tuvieron hijos, si murieron jóvenes. Por ahí rezongamos, aburridos y decimos “pero de qué nos sirve a nosotros saber esto”. Entonces coincido con la profesora Selva cuando dice, refiriéndose a lo educativo, que el alumno no puede apropiarse de lo que no conoce, y esta verdad es extensiva a todos nosotros, porque en algún momento, impreciso y artero, comenzamos a cambiar de vida. Escuchamos otra música, más moderna, nos vestimos como las revistas nos indican, comemos y vacacionamos según nos sugieren… Tenemos todas las fotos en el IPhone y los videos en Youtube. Otros piensan por nosotros cómo nos conviene vivir y aceptamos esos modelos, consumimos eso, nos mudamos a las ciudades grandes, donde se vive de otra forma, viste… Y en parte está bien, buscar nuevos destinos, intentar progresar… pero la vida de un árbol es imposible sin raíces, seremos pobres y endebles y el menor soplo adverso nos arrancará y nos llevará la tormenta si no tenemos buenas raíces, si no sabemos dónde están, cómo son y cómo es la tierra que nos vio crecer. Y en este punto surge lo esencial de estos libros, porque constituyen un sostén, una prueba, una memoria escrita, ese dibujo de la escuelita que ya no está o ahora está reformada, la estación de servicio de la obra de teatro, toda una vida detrás de esos mostradores, vidas para contar, gente de pueblo y de campo con sus problemas, discutiendo y empecinados ingenuamente en arreglar el mundo.

                                                                                    De la presentación, María Elena Sofía.